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Logística de clase mundial

Los miles de kilómetros que separan nuestros mercados hacen la gestión logística para el envío de la fruta, ya sea por vía marítima o aérea, represente una piedra angular para el sector. Una vez fuera de origen, debe garantizarse que la fruta tenga una buena vida post cosecha para así llegar en condiciones óptimas a los mercados, idealmente en el menor tiempo posible de traslado.

La temporada pasada se exportaron más de 2.513.960 toneladas de fruta a través de transporte marítimo, entre las que destaca la uva de mesa, seguido por manzanas y kiwis. El puerto de Valparaíso realiza entre un 55% a un 60% de los envíos de fruta total que exporta Chile. Es por su relevancia que cuenten con el sistema de Port Community System, que permite coordinar el flujo físico con el flujo documental de las cargas. Según Carlos Vera, gerente de Logística de dicho puerto, “con esta herramienta los distintos actores podrán detectar y solucionar los problemas permitiendo hacer una cadena más eficiente”. Para resguardar la calidad de la fruta, el Puerto de San Antonio cuenta con 2.200 enchufes para los contenedores refrigerados. Carlos Báez, gente comercial de Puerto Central, indica que además realizan monitoreo de la carga, garantizando el correcto funcionamiento. Pero conforme la fruticultura se ha desarrollado en regiones del sur, también debió ganar relevancia una terminal portuaria más cercana como Puerto Coronel en la región del Biobío.

Rodrigo Schilling, subgerente comercial de dicho puerto indica “hemos permitido el desarrollo de gasificado para atmósfera controlada de los contenedores con distintas tecnologías, lo que permite a exportadores de fruta tener parte de la cadena integrada dentro del terminal”.

Las opciones marítimas  

Las navieras son un elemento clave y estratégico en la logística de exportación. Por ello es necesario analizar si se encuentran alineadas con las necesidades de la industria frutícola nacional.

Para Francisco Fernández Deputy General Manager de Cosco Shipping, un elemento diferenciador entre las navieras es el tiempo de traslado. “Buscamos responderles a los clientes ofreciendo un servicio que permita que el producto llegue a tiempo al destino final, que para la fruta fresca es vital”. Junto a esto, Ignacio Lara, Gerente de Ventas de Maersk Line, indica que es fundamental operar la cadena completa del transporte, “desde la planta del packing de los exportadores hasta las instalaciones del recibidor de la carga; con las condiciones técnicas particulares de los contenedores, como por ejemplo de atmosfera controlada y de ventilación automática”. Hoy en día los exportadores no realizan la exportación a ciegas, como hace algunos años. Ignacio Urzúa, Gerente Comercial de SeaLand, comenta que implementaron el sistema Remote Container Management (RCM), “un servicio que les permite a nuestros clientes monitorear su carga en tiempo real, desde su origen, hasta el destino final”.

Una visión más amplia es la que tienen en Medite-rranean Shipping Company. Ricardo Rodríguez, Marketing & Statistic Manager de la empresa, apunta que buscan estar involucrados más allá del transporte de contenedores. “La relevancia se encuentra en el estado de la mercancía que movilizamos, entregando la seguridad al cliente de que el producto mantendrá su calidad”.

Los exportadores de fruta son los encargados de negociar con qué naviera quieren realizar el transporte de sus productos. Para Francisco Fernández, la industria naviera se ha vuelto muy competitiva. “Los servicios en general son todos regulares, con salidas semanales, capacidad de transporte para contenedores refrigerados y muy competitivos en fletes, términos y condiciones. Así que lo que queda es tratar de destacar en aspectos como atención al cliente y el departamento de documentación; son elementos claves para marcar la diferencia”.

Volando en primera clase  

El transporte aéreo para fruta fresca ha tomado relevancia en los últimos años, considerando que la temporada anterior concentró 32.888 toneladas. Los envíos comienzan de noviembre a diciembre, destacando la exportación de cerezas, que pasaron de 9.688 toneladas en la temporada 2015-2016 a 13.434 la temporada pasada. Los arándanos se encuentran en segundo lugar con 9.321 toneladas, seguidos de los duraznos con 3.828 toneladas.

Para el Secretario General de la Asociación de Exportadores de fruta (Asoex), Sergio Maureira, los exportadores de cerezas y arándanos, realizan los primeros envíos por vía aérea, “ya que buscan aprovechar de mejor manera la demanda del mercado, porque se trata de productos que necesitan una entrega más rápida”. Según la Directora de la Escuela de Ingeniería de Transporte de la Universidad Católica de Valparaíso, Cecilia Montt, el uso del trasporte aéreo para la exportación de fruta es menor al modo marítimo, “siendo un nicho de potencial crecimiento”.

LatamCargo es una de las empresas que ofrece el servicio de exportación de fruta por vía aérea. Desde la empresa indican que resguardan la cadena de frío y entregan información relevante de forma oportuna a los clientes. Para ello poseen bodegas con temperaturas controladas a lo largo de toda la red, la que puede ser programada en las bodegas del avión carguero, elemento fundamental a la hora de extender la vida postcosecha de la fruta. “Además buscamos reducir los tiempos de recepción y entrega, y sumado a ello disponemos de mantas protectoras”.

Para ofrecer distintas opciones de tiempo de viaje, LatamCargo tiene el servicio express, preferente en el embarque, con confirmación y tiempos reducidos de servicio; estándar, conveniente y disponible en toda la red para cualquier dimensión y peso; y flex, una opción más económica y confiable para las cargas que requieran llegar a destino en un periodo de tiempo específico.

Mauricio Pontanilla, Gerente General MPL Group Spa. & Rep China Cargo and China Eastern, comenta que principalmente los exportadores utilizan los envíos aéreos para Asía en general, destacando China, Corea y parte de Europa. “Para ellos es una gran oportunidad tener su producto en Asia, en tiempo máximo de 29 horas desde que se embarca en Santiago”.

El valor de los envíos aéreos se define según el producto y el mercado. Ese es el criterio que utilizan en MPL Group Spa. & Rep China Cargo and China Eastern, aunque Pontanilla señala que la tarifa es de US$4,00 a US$4,50 por kilo, cifra que puede bajar si existe mucha oferta.

El despegue de la fruta  

La logística de la exportación aérea de fruta requiere una coordinación perfecta, ya que todos los actores de la cadena deben realizar su trabajo en el menor tiempo posible, desde la planta de producción, el transporte terrestre, los agentes de carga, líneas aéreas, el aeropuerto y las autoridades (SAG, USDA y Aduanas). LatamCargo concuerda con que cada eslabón de esta cadena cumple un rol importante y debe realizar su trabajo sin extender los tiempos “con el objetivo de minimizar la exposición del producto a altas temperaturas y lograr llegar a tiempo al mercado en destino con una fruta de primer nivel”.

Para ello el aeropuerto Nuevo Pudahuel comenzó el presente año a construir nuevos estacionamientos de camiones, con el objetivo de aumentar la capacidad del aparcadero de camiones de carga de exportación, en el sector suroriente. “Esta área tendrá una superficie de aproximadamente 20.000 m2 destinada al estacionamiento de 64 camiones y estará operativo para la siguiente temporada alta del 2018”.

Sumado a ello, las mejoras del terminal aéreo contemplan una extensión de la plataforma aeronáutica, específicamente con la habilitación de pits de combustibles y hormigonado de la loza. Desde Nuevo Pudahuel comentan que la superficie tendrá un tamaño aproximado de 74.000 m2y permitirá que a fines de año se habiliten cinco nuevas posiciones de aviones, por lo que se contará con una capacidad extra para la temporada alta, con aviones código F, que son las aeronaves de mayor envergadura: más de 65 metros. Para Pontanilla, se deben realizar mayores obras de infraestructura en la terminal aérea, “debido a que en temporada alta nos vemos con múltiples inconvenientes, desde los paros de funcionarios públicos y poca capacidad de estacionamientos para aeronaves de carga en el aeropuerto”.

Cecilia Montt se refiere a los desafíos que enfrenta la exportación de fruta a través de aeronaves, señalando que “el punto clave es lograr la integración de los actores involucrados y para eso se requiere de nuevas tecnologías que faciliten la comunicación y la coordinación de los mismos”.

 

Otro elemento que considera Mauricio Pontanilla es la falta de una política de Estado en materia de exportación en vía aérea, lo que no permite mayor inversión. “Chile, siendo un país de exportaciones y abriendo su mercado al mundo, debe tener mayor inversión en los medios a utilizar para mover los productos. No es posible que tengamos una capacidad reducida para atender las aeronaves, porque no hay una inversión de los concesionarios que manejan los aeropuertos de Chile. Esto nos deja fuera de los mercados y de la calidad de servicios que podríamos dar, para así ser más interesante a los compradores y operadores logísticos”.

Detalles que marcan la diferencia

Si la industria frutícola nacional busca ser sinónimo de elite, los actores de la cadena logística deberán estar a la altura y mejorar cada engranaje del proceso. En ese sentido, uno de los elementos que se encuentra al debe es la digitalización de la información, para agilizar los procesos y dejar un registro perdurable en el tiempo.

Por eso en el año 2016 se planteó el proyecto Sistema Integrado de Comercio Exterior (SICEX), con el objetivo de desarrollar la logística portuaria. El documento indica que el país requiere urgentemente de una nueva ola de modernizaciones, con una visión integral del sistema marítimo portuario y logístico, que permita expandir y diversificar su infraestructura e integrarla más plenamente con el mundo, asegurando una integración más armónica con el territorio y el medio ambiente.

Según cifras del Ministerio de Hacienda, el 25% de las exportaciones mensuales realizadas en la plataforma corresponden a productos agrícolas. A ojos de Bárbara Matamala, Directora de SICEX, el sistema permite la tramitación eficiente y oportuna de las exportaciones hortofrutícolas, “se puede apreciar una reducción en los tiempos de tramitación con aduana y la estandarización de este trámite con otras tramitaciones en el proceso de exportación”.

La tendencia mundial de la logística de exportación camina hacia una logística sin papeles, con una ventanilla electrónica única para comercio exterior, con el objetivo de universalizar el Internet de las cosas, conectando puertos con camiones, contenedores y empresas. Chile debe desarrollar estrategia y lineamientos para la acción del desarrollo logístico y portuario; para estar en la misma línea que los principales puertos del mundo.

Para el Secretario General de Asoex, un punto a mejorar en la exportación de fruta es la integración de todos los actores involucrados a través de un sistema de información. “Tenemos que ir hacia la documentación electrónica, con la eliminación del papel. De esta manera se favorece la trazabilidad y el seguimiento de la carga, monitoreo y control; como también la posibilidad de poder generar conocimiento a través de la inteligencia de negocios”. Matamala explica que actualmente se encuentran trabajando en la certificación electrónica para que el flujo de exportación de fruta sea completamente electrónico, “desde su solicitud, otorgamiento por el SAG a través de SICEX, el que a su vez enviará tales documentos al país de destino”.

El subgerente Comercial de Puerto Coronel, Rodrigo Schilling, valora la incorporación de SICEX, ya que permite agilizar la documentación de la carga, con el fin de acelerar el proceso previo al embarque. “Muchas veces por temas de tiempo el proceso de exportación en la parte documental tiene demoras, generando costos y tiempos para el exportador. Es un aspecto que como actor de la logística tenemos que potenciar y es el camino para todos los participantes relevantes de la cadena”. Schilling observa que la implementación no se ha realizado de forma masiva: “el día que los exportadores tengan la obligación de utilizar esta plataforma, vamos a ver un impacto más real del tiempo que se puede acortar en términos de la documentación”.

Otro gran desafío que observan en la Escuela de Ingeniería de Transporte de la UCV es el desarrollo de infraestructura debido al crecimiento de las exportaciones. Para ello, la docente Lorena Bearzotti comenta que los puertos deben estar preparados para el futuro. “Con el crecimiento de las naves que arriban a los puertos, se produce la necesidad de rediseñar no solo el frente marítimo para poder operar con ellas sino también la logística interna para poder responder a un alto flujo de movimiento de carga en poco tiempo”.

Opinión contraria es la que tiene Carlos Báez, quien a su juicio la capacidad portuaria es razonablemente fuerte para recibir la cantidad de contenedores que se exportan en temporada alta, que son aproximadamente 1.500 semanales. “Es posible que la inversión que se requiera tenga relación con las carreteras, más que con los puertos. Ya que falta mayor desarrollo de infraestructura vial, ya que debe crecer a la par con lo que han crecido los puertos de la V región”. La fruticultura nacional requiere una logística de clase mundial, los distintos actores de la cadena se encuentran trabajando en mejorar cada uno de los pasos que realiza la fruta al momento de exportarla por los distintos canales. Esperemos que en el más corto plazo podamos observar una logística de exportación de primer nivel y acortar los tiempos para acercar los mercados del mundo a nuestro país.

Fuente: www.mundoagro.cl

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